Hoy (3 de abril de 2025), Isabel Peralta compareció ante el tribunal de Madrid acusada del delito político de denunciar la sumisión del gobierno español al chantaje marroquí.
Próximamente se publicará aquí un informe completo sobre el proceso de hoy.
A las afueras del tribunal, Isabel habló ante un grupo de periodistas y locutores. Explicó:
Retractado de absolutamente nada. No me arrepiento de mis palabras.
Sé que el tiempo nos dará la razón.
Sé que lo que sucedió el 18 de mayo de 2021 atiende a una invasión, atiende a intereses políticos de la embajadora marroquí, quien responde, tras atender nosotros en nuestra sanidad pública al presidente del Frente Polisario con vuestros actos tendrán consecuencias.
Y esa misma madrugada, 20000 personas asaltan la frontera Ceuta. Eso, señores, en términos etimológicos, se considera una invasión.
No me arrepiento en absoluto de mis palabras.
Considero que la inmigración va a suplantar nuestra identidad, va a suplantar nuestra idiosincrasia y nos va a relegar a un recuerdo en los libros de historia.
Mientras yo viva y mientras viva mucha más gente, no vamos a permitir que eso suceda.
En ningún caso me he retractado mis palabras. He matizado que en mi discurso no encerraba ningún tipo de odio hacia la inmigración o hacia ningún colectivo, sino que encerraba una denuncia, una puesta en escena del chantaje que aceptó nuestro presidente Pedro Sánchez ante la embajada de Marruecos.
Al ser preguntada sobre el significado de un gesto que había hecho en el tribunal, Isabel explicó que éste significaba:
Victoria frente a todo aquello que en vez de mirar por los intereses de nuestro país, mira por los intereses económicos, que no puedo determinar exactamente a quién atienden, pero desde luego no al interés común de los españoles.
El nazismo no odia a las razas, como atiendo en este discurso que doy, por el cual se me ha enjuiciado y que además se ha hecho una transcripción completamente errónea, algo que ha hecho costar mi abogado en el juicio.
Nosotros no odiamos las razas. Odiar cualquier raza es una necedad, puesto que ello atenta contra la policromía de la ley natural.
Nosotros actuamos por amor. Ese fue mi discurso. Amor a nuestra identidad, amor a nuestra cultura. Amor a mi pueblo. Pueblo que a día de hoy está siendo vilipendiado por intereses políticos.
Intereses que no comparte la mayoría de la población. Si uno pregunta por la calle, vais a daros cuenta de que el pueblo no quiere esa inmigración, puesto que no hay manera humana de nuestra nación, con nuestros medios, poder acoger a esos migrantes y en primer lugar, darles a ellos las condiciones que se entienden se consideran dignas para el propio desarrollo de la vida humana.
Y en segundo lugar, que generan, a lo mejor quizá por esas condiciones de pobreza, como queramos hablar, grandes tasas de delincuencia.
El 78 % de las violaciones en París, según datos de la policía criminal francesa, los cometen norteafricanos.
Es una estadística. Si queremos dilucidar de esta estadística racismo, adelante con ellos.
¿Seremos racistas por decir la verdad? Somos racistas. Me parece perfecto. Soy racista.
Más informes sobre el juicio de Isabel aparecerán aquí y en el sitio web de Heritage and Destiny.